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Revisiones periódicas

5.000 kilómetros

  • Revisión e intercambio de las ruedas: Para que el desgaste sea lo más uniforme posible se deben intercambiar periódicamente los neumáticos (entre los 5.000 y 10.000 Km coloca las ruedas delanteras en el lugar de las traseras y viceversa), salvo en el caso de que sean radiales. Se debe verificar el paralelismo del tren delantero así como la geometría del vehículo, de esta manera se evitará todo desgaste irregular y anormalmente rápido de los neumáticos. Así mismo, se debe verificar la presión de inflado de los neumáticos una vez al mes, en particular antes de realizar viajes largos. La presión adecuada es un factor de seguridad y de duración.
  • Cambio de aceite: Se recomienda no superar en ningún caso los 10.000 km. con un aceite mineral. Si el aceite es sintético (son más estables que los minerales pero no son mejores) tiene una vida que llega hasta los 20.000 km. En ambos casos, cuando se cambie el aceite, se debe cambiar también el filtro del aceite y es muy recomendable cambiar, o por lo menos limpiar, también el del aire. Aquellos conductores que realicen pocos kilómetros han de tener en cuenta que los aceites lubricantes tienen un periodo de caducidad, que en caso de no figurar (por no ser obligatorio) en el envase estimaremos en unos seis meses, tras el cual deberemos proceder a su cambio.

20.000 kilómetros

  • Revisión del sistema de dirección: Cada 20.000 kilómetros es conveniente comprobar el grado de convergencia-divergencia de la dirección. De esta manera se evitarán desequilibrios y desgastes prematuros de los neumáticos. También es necesaria una comprobación del nivel de líquido de la servo-dirección, aunque te recomendamos que lo hagas con mayor frecuencia y/o antes de realizar un largo viaje.
  • Revisión del sistema de frenado: Tras este primer tramo en la vida del vehículo es conveniente realizar en un taller una revisión básica de los frenos (que incluya los elementos fungibles, como pastillas y zapatas además de la revisión del nivel del líquido de frenos). El objetivo sería diagnosticar un ajuste irregular que tenga su origen en fábrica. Además es importante tener en cuenta que el sistema de frenos rara vez fuerza una avería instantánea. Su desgaste es progresivo, lo que hace que el conductor se habitúe (inconscientemente) a frenar cada vez menos. Es ahora el momento de corregir posibles defectos.
  • Líquido refrigerante: Revisar el nivel del líquido refrigerante en el vaso de expansión. Ha de encontrarse entre las marcas mínima y máxima. Sustituir el líquido refrigerante-anticongelante de acuerdo con lo que indique el manual de mantenimiento del vehículo, ya que tiene un periodo de caducidad (se recomienda cambiarlo cada dos años). No debemos olvidar que la función del aditivo que se mezcla con el agua es evitar el punto de congelación que, en caso de producirse, puede fracturar literalmente la culata, además del radiador.

30.000 kilómetros

  • Sustitución de las pastillas del freno: En los automóviles con sistemas mixto disco/tambor, las zapatas traseras tienen un desgaste muy inferior al de las pastillas delanteras. Si las pastillas de freno duran, aproximadamente, 30.000 Kilómetros, unos forros pueden durar entre 45.000 y 60.000 Kilómetros, ya que el esfuerzo frenante sobre las ruedas posteriores es sensiblemente inferior. Es importante, si se han de sustituir las pastillas de freno, colocar las recomendadas por el fabricante.

40.000 kilómetros

  • Sustitución de los forros (freno de tambor): En los automóviles con sistemas mixto disco/tambor, las zapatas traseras tienen un desgaste muy inferior al de las pastillas delanteras. Si las pastillas de freno duran, aproximadamente, 30.000 Kilómetros, unos forros pueden durar entre 45.000 y 60.000 Kilómetros, ya que el esfuerzo frenante sobre las ruedas posteriores es sensiblemente inferior. Al igual que en las pastillas de freno, nunca debe cambiarse una sola o las de una única rueda, sino las cuatro zapatas de un mismo eje por otras de la misma marca y tipo.

50.000 kilómetros

  • Sustitución de neumáticos y válvulas: La vida de un juego normal de ruedas oscila entre los 60.000 y los 70.000 kilómetros. Para comprobar si debemos o no cambiar el neumático tenemos que asegurarnos de que el dibujo esté o no por debajo de 1,6 mm. Cada vez que se reponga el neumático defectuoso por uno nuevo, conviene cambiar la válvula, la cual se va deteriorando debido al efecto de la fuerza centrífuga. En cualquier caso, no es recomendable usar los neumáticos más de seis años: la goma también envejece y aumenta la posibilidad de que aparezcan defectos.
  • Revisión del sistema de suspensión: Es importante estar dispuesto a una revisión metódica de la amortiguación cada cierto número de kms (50.000, por ej.) en talleres especializados pues, aunque la suspensión se consolida como el elemento del automóvil con menos fallos, su incorrecto funcionamiento aparece como una de las causas que crea más problemas de seguridad y que más afecta al comportamiento del vehículo. Se recomienda cambiar los resortes de un mismo eje cuando hayas cambiado los amortiguadores por segunda vez.
  • Cambio del líquido de frenos: Revisar periódicamente el nivel de líquido de frenos (debe de estar a la mitad de su capacidad) y sustituirlo cada dos años o cada 50.000 km. Solo se debe reponer el líquido de frenos por otro que posea las mismas características. Es más seguro, si el nivel está bajo, no rellenarlo, a no ser que tengamos la seguridad de que el recipiente del líquido sobrante haya permanecido herméticamente cerrado. En el caso de que no sea así, se debe cambiar por completo y limpiar el circuito. Y, por supuesto, en caso de cambio, se debe purgar el aire de las canalizaciones.

80.000 kilómetros

  • Sustitución de la correa de distribución: Las averías de motor más frecuentes afectan, precisamente, a anomalías o roturas en las correas (la de la Distribución, entre otras). Respecto a esto último, conviene señalar que, a pesar de ser una pieza que debe sustituirse cada 60.000 u 80.000 kilómetros, son pocos los conductores que lo hacen y cuando la correa (o cadena) se rompe, provoca averías muy graves, destruyendo prácticamente todo el motor.

100.000 kilómetros

  • Sustitución de las bujías de platino: Antes de nada advertir que las bujías, sean del tipo que sean, se deben colocar con la mano y apretar con llave. Aunque nos hemos ocupado de las de última generación (platino), en lo que respecta a las más convencionales diremos que se recomienda limpiarlas cada 10.000 Km y cambiarlas cada 15/20.000 Km.
Domingo, 24 de Septiembre
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